En mi cuarto de siglo en este planeta he aprendido muchas cosas, a rimar, a saber lo que es un verbo y cómo se diferencia del adjetivo, a llorar, a utilizar la computadora, pero ninugna se compara con todo lo que he aprendido todos estos años con vos. Nada, ninguna experiencia me cambió la vida tanto como el placer de existir con vos. Como te decía, a lo largo de la vida aprendí mil cosas, muchas personas me enseñaron muchas lecciones valiosas, pero la tuya, oh la tuya, tan grande, tan indescriptible, lo que me has enseñado vale más que cualquier otra cosa que me pudo enseñar el mejor de los maestros.
Sos la mejor maestra que conozco, una maga capaz de abrir el corazón más cerrado que te pudiste encontrar, sos muchas cosas que me han enseñado que no hay nada más maravillodo que el placer de amarte, que no existe nada que se compare a escucharte por las mañanas, saber que nos conocemos como dos personas que han de pasar toda la vida juntas, tu manera de hacer reír, acompañar, de quitar el miedo, es una gran fortuna que no sé cómo gané. Me parece maravilloso eso de que cruzaramos, coincidieramos y por encima de todo. nos correspondamos, realmente un milagro.
Hoy es tu día y quiero hablar de vos, claro, quiero decirte que no sabes cuánto tu existencia hace que las cosas mejoren instantaneamente, que cada año que tengo el privilegio de celebrarte es un tesoro, estás y deseo que estés por mucho tiempo más y que cumplas todo lo que te propongas, de todo lo que me has contado, lo que soñás, porque nadie se lo merece más que vos. Quisiera poder darte todo, porque lo mereces, la luna, un óceano, el atardecer más bonito, la playa, mereces reír siempre, que todos te amen un cuarto de lo que yo lo hago. Porque no creo que alguien pueda hacerlo más que yo, pero espero que sí te vean como yo lo hago, como la persona más preciosa, como la estrella que más brilla. Tal vez estoy balbuceando y me perdí el punto de esta entrada del blog, pero bueno. Lo que aprendí es a adorarte y con ello aprendí lo linda que se vuelve la vida con alguien como vos a mi lado. Eso aprendí. Aprendí que no quiero que ningunos otros ojos me miren nunca más, que no quiero que ninguna boca pronuncie más mi nombre, que lo puedo encontrar todo en una persona, que lo encontré, que soy la mujer más afortunada del mundo.
Te celebro, celebro tu vida, tus logros, tus fallas, celebro tu sonrisa, celebro tu voz, celebro tu mente y tu corazón, no solo hoy, todos los días y por el resto de nuestras vidas.
Feliz vida, vida mía.
Leave a comment